Innovación


La capacidad de innovar y mejorar para lograr la excelencia es imprescindible para un sistema sanitario de alto valor. Esta dimensión incorpora una visión general del grado en que el sistema sanitario cumple con las siguientes características: configuración de un sistema de atención que se sustenta en personal sanitario cualificado y motivado; cultura de mejora de la calidad y formación continuada que promueve la acreditación de profesionales y unidades; inversión en investigación básica y de servicios; desarrollo e implantación de sistemas de información necesarios que orienten e impulsen la toma de decisiones y la mejora de la prestación sanitaria. Un sistema sanitario está ocupado y preocupado por el presente, pero también ha de estarlo por el futuro. La capacidad de innovar es pieza esencial de la calidad de un sistema para garantizar el futuro a través de la mejora continua, y del cambio tecnológico y organizativo, y para adaptarse a las nuevas necesidades, desarrollos científicos y expectativas sociales.


Esta dimensión es desarrollada por una veintena de indicadores que reflejan distintas líneas de innovación o mejora continua, tanto en aspectos organizativos o tecnológicos, como asistenciales, ejemplos de desarrollos puestos en materia de innovación en el sistema sanitario.


Así, las medidas de innovación implantadas en materia de accesibilidad telefónica, por Internet u otros medios, para obtener cita, y cuestiones ligadas a ello, es ofrecida por indicadores como los que miden el procedimiento que utiliza el usuario para pedir cita en atención primaria (9.1); la población adscrita a centros de atención primaria que asignan cita desde el teléfono Salud Responde (9.2)  o las citas de médico de familia y pediatría asignadas a través de Internet y del teléfono Salud Responde (9.3 y 9.5); o, en el caso en que acude al centro para obtener cita, no obteniéndolo por teléfono o Internet, el motivo por el que lo hace (9.6). La implantación de la historia clínica electrónica se recoge en el indicador que mide los centros de atención primaria y población con Diraya funcionando (9.4). Así como la implantación de la receta electrónica, es ofrecida por los indicadores sobre centros de atención primaria y población con Receta XXI (9.7 y 9.8).


La innovación ligada a la realización de cirugía sin ingreso es reflejada en indicadores como la Hernia inguinal y femoral sin ingreso en mayores de 17 años (9.9 y 9.10); o la realización de cirugía de Cataratas sin ingreso (9.11 y 9.12). Los desarrollos ligados a la inversión en formación de residentes de especialidades médicas se reflejan en el indicador sobre gasto en formación de residentes sobre el gasto sanitario público (9.13). Así como las medidas innovadoras puestas en el materia de investigación y generación de conocimiento, son reflejadas en indicadores como la producción científica del Sistema Sanitario Público (9.14) o las patentes y otros registros de la propiedad intelectual e industrial generados en el Sistema Sanitario Público (9.15).


La innovación ligada a las políticas de calidad encuentra su reflejo en indicadores como la acreditación en calidad de centros/unidades y profesionales sanitarios del Sistema Sanitario Público, tanto totales, como por tipo de centro (9.16 y 9.17). O la evolución de la acreditación de profesionales (9.18).


Por último, se incluyen indicadores relacionados con otras medidas innovadoras que van desde el desarrollo de actuaciones relacionadas con la atención al dolor y el derecho a tratamiento sedante en situación irreversible (9.19), o el impulso de las autoridades sanitarias a la investigación con células madre (9.20), hasta las prácticas innovadoras en materia de mejorar la gestión ambiental de los centros del Sistema Sanitario Público (9.21).


Indicadores: