Experiencia del paciente


Uno de los componentes clave de la calidad es la capacidad de respuesta del sistema a las preferencias, actitudes y expectativas de los pacientes. La atención centrada en el paciente se define como aquella que establece una adecuada interrelación entre profesionales y pacientes para asegurar que las decisiones que se toman respecto a su proceso asistencial tienen en cuenta sus necesidades, deseos y preferencias, asegurando que dichos pacientes tengan la formación y el apoyo necesario para una participación efectiva.


En un sistema sanitario, cuya legitimación social descansa en la fiabilidad, en la satisfacción y en la confianza, se entiende que generar la experiencia más positiva de los pacientes y de la población en su contacto con los servicios, es un componente principal de la calidad.


La percepción que el paciente y la población tienen sobre los servicios sanitarios públicos puede evaluarse desde diversas perspectivas, pudiendo contemplarse en cada una de ellas múltiples aspectos de la prestación asistencial y con distinto grado de especificación. Haciendo un ejercicio de síntesis, la evaluación del Sistema Sanitario Público de Andalucía en esta dimensión se ha centrado en el conocimiento de la valoración que se realiza sobre la globalidad del sistema sanitario, así como en la experiencia vivida por el paciente en cuanto a la atención primaria y especializada recibida. Como trazadores de la incorporación de las preferencias y expectativas del paciente en su proceso de atención, se incluyen indicadores específicos sobre el uso de nuevos tratamientos.


De este modo, la evaluación de la experiencia del paciente según la valoración global que hace del sistema sanitario se desarrolla mediante indicadores que expresan la opinión general sobre su funcionamiento (5.1), el grado de mejora percibido en los últimos años (5.2), la satisfacción general con el mismo (5.3 y 5.4) y la valoración del estado actual del sistema de salud (5.5). Desde otra perspectiva de análisis, se evalúa la percepción de los usuarios sobre la atención recibida, incorporando indicadores que aportan conocimiento sobre la experiencia asistencial de las personas que acuden a los servicios de atención primaria (5.10) y de atención especializada (5.6, 5.7 y 5.9), incluyendo además la valoración que el ciudadano hace, por su experiencia personal o por la apreciación que tenga, de la confianza o seguridad que inspira el médico de atención especializada, el médico de familia o el pediatra (5.8 y 5.11). Se incorporan como trazadores de la incorporación de tratamientos que responden a las preferencias y expectativas del paciente, indicadores sobre el grado de utilización hospitalaria y en atención primaria de opioides de tercer escalón por tipo, para el abordaje del paciente en cuidados paliativos (5.12 y 5.13).


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