Salud en Andalucía



I. Demografía y Salud


El descenso de la mortalidad con el aumento de la supervivencia de las generaciones mayores, la baja fecundidad de las generaciones más jóvenes y la disminución de los nacimientos, está modificando la pirámide de población andaluza, cuya estructura muestra un progresivo envejecimiento durante los últimos años.


El porcentaje de personas de 65 o más años ha ido aumentando en los últimos años y seguirá aumentando; especialmente el porcentaje de población mayor de 80 años se prevé que sea incluso mayor. El Índice Generacional de Ancianos (IGA), que representa el número de personas de 35 a 64 años por cada persona de 65 y más, es más reducido en las zonas rurales con un mayor índice de envejecimiento y dependencia. Siendo el descenso de la mortalidad el fenómeno demográfico y sanitario más sobresaliente durante las últimas décadas.


En 2009, la esperanza de vida de la población andaluza (77,5 hombres; 83,7 mujeres), aunque con un valor algo más de un año inferior en hombres y mujeres a la del conjunto de España (78,7 hombres; 84,9 mujeres), es superior a la de países de la Unión Europea (UE27; 76,4 hombres; 82,4 mujeres) y de la OCDE y similar a la media de la Unión Europea (UE15; 77,9 hombres; 83,2 mujeres). La esperanza de vida a los 65 años alcanza como promedio 21,3 entre las mujeres y 17,3 en los hombres.


Andalucía está entre las Comunidades Autónomas con mayor incremento de la Esperanza de Vida en Buena Salud (EVBS) entre 2002 y 2007. El progresivo envejecimiento de la población, que se acentuará durante los próximos años según las proyecciones del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA), supondrá previsiblemente un incremento de personas con alguna discapacidad o en situación de dependencia.


En cuanto a la evolución de la población extranjera, en Andalucía la población inmigrante ha aumentado en los últimos cinco años en todas las provincias, manteniendo un proceso de general masculinización a lo largo de la última década. La mayoría reside actualmente en Málaga y Almería, aunque con perfiles sociodemográficos muy diferentes.

 

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II. Determinantes de la salud


La prevalencia en la población andaluza de factores de riesgo, que se asocian a las principales causas de morbimortalidad en las sociedades desarrolladas, como la obesidad, hipertensión arterial, consumo de alcohol o tabaquismo presenta en 2011 valores elevados. Algunos de ellos, como la prevalencia de sobrepeso, el consumo de alcohol y de tabaco, o la actividad física regular tienen valores superiores entre los hombres. Sin embargo, entre las mujeres es más frecuente la prevalencia de hipertensión arterial. En general estos datos se explican por las condiciones de vida de los distintos grupos sociales, dados el nivel de renta, el nivel de estudios o la clase social.

 

1. Consumo de tabaco

 

En el año 2011 la edad media de inicio del consumo de tabaco se sitúa en 16,6 años en los hombres y 17,8 años en las mujeres. Desde 1999 se venía produciendo un descenso en la edad media de inicio en el consumo de tabaco. Sin embargo en 2011 se observa que la edad global de inicio se produce un año más tarde que en 2007 (17,1 años vs. 16,3 años). El inicio del tabaquismo en edades más jóvenes es menos frecuente en población con un mayor nivel de renta o estudios.


Según los datos disponibles de la última Encuesta Nacional de Salud de 2006, Andalucía se encontraba entre las Comunidades Autónomas con una prevalencia de tabaquismo más elevada. En la primera oleada de la Encuesta Andaluza de Salud (EAS) de 2011, el 27,7% de la población andaluza manifiesta consumir tabaco a diario (33,1% hombres  y 22,5% mujeres). Aunque este porcentaje se ha reducido desde 2007 (31,1%) a expensas del abandono del tabaco por hombres, año en el que el tabaquismo diario entre hombres casi duplicaba al de las mujeres. Los valores más elevados en la prevalencia de tabaquismo alcanzan su pico máximo entre los 25 y 54 años. Un porcentaje elevado de las personas, especialmente hombres, con un diagnóstico de Diabetes Mellitus o Hipertensión Arterial son fumadoras.


Aproximadamente un tercio de los andaluces fumadores que acudieron al médico en 2007 recibieron consejo para dejar de fumar. El mayor porcentaje de personas fumadoras a las que les gustaría dejar de fumar se encuentra distribuida entre los grupos de mayor y menor renta, y el mayor porcentaje de personas que dejaron de fumar en los últimos 4 años, se concentra en grupos sociales con mayor renta y con estudios universitarios.

 

2. Consumo de alcohol

 

Desde el año 2003 existe una tendencia creciente en el consumo de alcohol al menos una vez al mes en la población andaluza, desde el 38,8% hasta el 45,9% en 2011. En hombres aumentó del 56,5% al 61,7% y en mujeres del 21,8% al 31,0%. Los mayores porcentajes, por encima del 50%, se alcanzan entre los 16 y 54 años. Este consumo aumenta con el nivel de renta y el nivel de estudios.


Desde 1999 existía un descenso en la edad de inicio al consumo de alcohol hasta 2007, tendencia que se rompe en 2011. Un 1,5% de la población andaluza (2,4% hombres y 0,5% mujeres), especialmente jóvenes entre 16 a 24 años y entre 55 y 64 años tenía un consumo excesivo de alcohol en 2007. En 2011 la edad media de inicio al consumo de alcohol es 17,9 años (17,4 varones y 18,8 mujeres).

 

3. Ejercicio físico

 

La práctica de ejercicio físico regular es más frecuente entre los jóvenes, especialmente los hombres, disminuyendo con la edad y desapareciendo las diferencias de género a partir del grupo de edad de 45 a 54 años. En 2011, el sedentarismo durante el tiempo libre ha descendido al 28,5% de la población, siendo superior en mujeres (26% en hombres y 30,9% en mujeres).

 

4. Consumo de frutas y verduras

 

En 2007, el consumo diario de frutas y verduras es mayor entre las mujeres (55,6% frutas y 27,5% verduras) que en los hombres (47,7% y 20,9% respectivamente). El consumo aumenta con la edad, duplicándose entre los mayores de 75 años (67,7% frutas y 33,3 verduras) con respecto al grupo de 16 a 24 años (34% frutas y 13,1% verduras).


En 2011 aumentó el consumo de estos alimentos respecto a 2007. El 81,3% y 70% de la población andaluza manifiesta consumir al menos 3 veces a la semana fruta fresca y verduras, respectivamente.

 

5. Sobrepeso y obesidad

 

En 2011 el 58,2% de la población andaluza presenta sobrepeso u obesidad (62,9% hombres y 53,7% mujeres). La prevalencia de obesidad en hombres y mujeres andaluces es de 17,9% y 20,4% respectivamente y presenta un marcado gradiente social. En los últimos años ha aumentado el sobrepeso y obesidad en la población andaluza, especialmente en edades adultas, siendo entre los 45 y 75 o más años, las edades con mayor prevalencia.

 

6. Hipertensión declarada

 

En 2007 la prevalencia de hipertensión autodeclarada como diagnosticada por los servicios sanitarios, fue del 15,3% en la población andaluza, más frecuente en las mujeres (16,9%) que en los hombres (13,6%).

 

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III. Situación de Salud


1. Salud percibida

 

El estado de salud percibido es uno de los indicadores de las encuestas de salud más utilizados para conocer y comparar la salud global. Se trata de una medida subjetiva que refleja la percepción que las personas tienen de su propia salud desde un punto de vista físico, psicológico y social. Este indicador se considera un buen predictor de la esperanza de vida, de la mortalidad, del hecho de tener enfermedades crónicas y de la utilización de servicios sanitarios.


En el año 2009, el 71,3% de la población andaluza de 16 y más años valora su estado de salud en los últimos 12 meses como bueno o muy bueno. Por sexo, el 76,4% de los hombres declara tener un buen estado de salud, frente al 66,3% de las mujeres. En cuanto a la autopercepción de mala salud, el 8,6% de la población total andaluza valora su estado de salud en los últimos doce meses como malo o muy malo, cifra que se eleva al 11,1% en la mujeres frente al 6,0% en los hombres.

 

2. Carga de enfermedad

 

La carga de enfermedad mide las pérdidas de salud en una población, por consecuencias mortales o no, producidas por enfermedades o lesiones. Expresada en Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVAD), (Disability-Adjusted Life Years - DALYs-), es el valor actual de los futuros años de vida libres de incapacidad, que se pierden o se ganan a causa de muerte prematura o de incapacidad en un año determinado.


Más del 90% de la carga de enfermedad en la población andaluza está relacionada con las enfermedades no transmisibles, accidentes y lesiones. Las enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo, del sistema circulatorio y los tumores, son los problemas de salud que más carga de enfermedad generan en el conjunto de la población de Andalucía. Entre las mujeres destacan además los trastornos mentales y del comportamiento y las enfermedades del sistema nervioso, y entre los hombres los accidentes y las enfermedades del sistema respiratorio.


Una gran parte de la discapacidad de la población andaluza está generada por las enfermedades del sistema osteomuscular y tejido conjuntivo, las enfermedades mentales, y las enfermedades nutricionales y metabólicas. Sin embargo, en los accidentes, las enfermedades del sistema nervioso y órganos de los sentidos y los tumores la mortalidad tiene mayor peso que la discapacidad.


Algo más de un tercio de la carga de enfermedad se concentra en las personas mayores de 75 años y la mitad de la carga de enfermedad se encuentra en las personas entre 45 y 74 años.

 

3. Mortalidad general e infantil

 

Las principales causas de mortalidad en la población andaluza son las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, aunque las primeras tienen más importancia en las mujeres y las segundas en los hombres. Dentro de una sobremortalidad masculina sobre la femenina, con tasas en torno a un 80% superior, la tendencia de la mortalidad en los hombres en los últimos 10 años, es claramente descendente en todas las provincias de Andalucía. El descenso ha sido del 24,3% para el conjunto de Andalucía entre 1999 (938,3 por 105) y 2009 (728,8 por 105). La tendencia de las tasas ajustadas por edad de mortalidad general también ha sido en mujeres claramente descendente en todas las provincias andaluzas, con un descenso para el conjunto de la región del 21,3% entre 1999 (532,3 por 105) y 2009 (419,1 por 105).


Andalucía, junto al resto de España, ha pasado de tener las tasas más elevadas de mortalidad infantil en Europa occidental hasta mediados de la década de los 80 del siglo XX, a estar entre los países y regiones con mejores indicadores de mortalidad infantil.


La mortalidad infantil en Andalucía presenta cifras muy bajas, con una tasa de 3,9 muertes muy similares a la media de España de 3,2 por cada 1.000 nacidos. Desde el año 1990 el descenso de la tasa de mortalidad infantil ha sido superior al 56% en Andalucía y para el conjunto de España. La mayor parte de estas muertes ocurrieron en periodo neonatal (primeros 28 días de vida) y en menor proporción en el postneonatal (de 28 días a 1 año), las causas que provocan estas defunciones, son principalmente perinatales y congénitas.

 

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IV. Principales causas de morbimortalidad


1. Enfermedades cardiovasculares

 

Las Enfermedades Cardiovasculares (ECV) son la causa principal de mortalidad en la Unión Europea y suponen aproximadamente el 40% de las muertes tanto de hombres como de mujeres. En su conjunto, suponen una gran carga económica por su elevado coste y prolongada asistencia sanitaria. En Andalucía los ingresos hospitalarios por ECV han aumentado en los últimos años, manteniendo una tasa estable cuando se considera el envejecimiento de la población. La tasa ajustada de altas por ECV en hombres en 2009 (superior a 780 por 105 habitantes), casi duplica a la tasa de las mujeres (439,34). En evolución de las ECV tienen el mayor peso la Cardiopatía Isquémica (CI) y la Enfermedad Cerebro Vascular (ACV).


La incidencia de CI en 2009 fue de 275 por 105 en los hombres y de 101 por 105 en las mujeres. Durante la última década los valores de la tasa de incidencia han estado próximos a los 300 casos por 100.000 en hombres y a 100 casos por 100.000 en mujeres. Sin embargo la mortalidad por CI en Andalucía, y en mayor medida la mortalidad por ACV ha tenido un importante descenso durante las últimas décadas. La estabilización de la incidencia junto con la disminución de la mortalidad, implican un progresivo incremento de la prevalencia de pacientes con antecedentes de ECV.


La incidencia de ACV en Andalucía se mantiene en valores muy similares durante la última década. Aunque las tasas del año 2000 (182,6 por 105 en hombres y 109,6 por 105 en mujeres) y las de 2009 (163,4 por 105 en hombres y 98,6 por 105 en mujeres) son respectivamente las más elevadas y las más bajas de esta serie, las tasas de los años intermedios mantienen valores parecidos, por encima de 173 casos por 105 hombres y de 100 por 105 mujeres. Por el contrario, la tasa de mortalidad por ACV ha experimentado un notable descenso, de casi la mitad de su valor, durante el mismo periodo, tanto en hombres como en mujeres, atribuible muy posiblemente a las mejoras en la asistencia sanitaria a este proceso. En el año 2000 la tasa de mortalidad por ACV era de 83 por 105 en hombres y de 70,3 por 105 en mujeres, mientras que en 2008 fue de 59,6 por 105 y de 45,4 por 105 respectivamente.

 

2. Cáncer

 

El cáncer es la segunda causa de muerte, después de las enfermedades cardiovasculares, siendo la primera en el grupo de edad de 15 a 64 años. En los últimos años, la mortalidad por cáncer en Andalucía presenta una tendencia descendente tanto en hombres como en mujeres siendo este descenso más acusado en los hombres. Aún encontrándose por encima de los valores de la media nacional este descenso se corresponde con el que se está produciendo en el resto del país. Desde 1990, el riesgo de muerte por cáncer está disminuyendo en los países de la Unión Europea.


El resultado de las políticas de detección precoz por un lado y los avances del tratamiento por otro, han contribuido en la disminución de la mortalidad en muchos tumores malignos. Fundamentalmente, este descenso se debe a la disminución de la mortalidad por cáncer de pulmón en los hombres y cáncer de mama en las mujeres. El descenso de la prevalencia de tabaquismo sería el responsable de la disminución de la mortalidad por cáncer de pulmón, mientras que en el de mama está en relación con el aumento de la supervivencia debido a un mejor y precoz diagnóstico y a un tratamiento en estadios más precoces que aumentaría la supervivencia y en algunos casos la curación. En 2009, la tasa de mortalidad estandarizada por cáncer en Andalucía para los hombres es de 223,7 por 100.000 habitantes (con una reducción en la última década de un 16%), y para las mujeres de 103,4 por 100.000 habitantes (con una reducción en la última década de un 9%).


Con el envejecimiento de la población, la incidencia de cáncer se ha incrementado en algunos casos, mientras que ha descendido la mortalidad por esta causa. Este aumento de la incidencia es más marcado en las mujeres. Si se consideran las tasas estandarizadas, el incremento es menor, lo que pone de manifiesto la vinculación de este fenómeno con el envejecimiento de la población. Este aumento se produce a partir de algunas de las localizaciones tumorales más frecuentes como el cáncer colorrectal en hombres y mujeres, el cáncer de próstata en hombres y el de mama en mujeres. Sin embargo, descienden otras localizaciones que hasta ahora estaban entre las más frecuentes, como el cáncer de estómago en hombres y mujeres y el de pulmón en hombres.


En las mujeres las principales causas de mortalidad por cáncer son mama, colorrectal, útero total, ovario y estómago y en los hombres pulmón, colorrectal, próstata, vejiga y estómago, observándose un descenso del 0,45% anual por todos los cánceres. Esto se debe, principalmente, a partir del año 1993, por el importante descenso de la mortalidad por cáncer de mama, con unas buenas expectativas a partir del impacto del cribado poblacional de este cáncer, y también el cáncer de estómago. Por el contrario, han aumentando de una forma continuada el cáncer de ovario, linfoma no Hodgkin y pleura.

 

3. Diabetes mellitus

 

La prevalencia de Diabetes Mellitus (DM) ha aumentado de manera progresiva durante los últimos años por el envejecimiento de la población y el aumento del sobrepeso y la obesidad. En 2007 la prevalencia de diabetes tratada con fármacos en Andalucía se estimaba en un 5,9% de la población y la autodeclarada en más del 7%. El estudio DRECA-2 estima en 2007 una prevalencia real de diabetes entre hombres andaluces de 35 a 74 años del 17% (15-20%) y diagnosticada del 14% (12-16%) y entre las mujeres de 13% (11-15%) y 11% (9-13%) respectivamente.


La mortalidad por DM ha tenido una tendencia descendente en Andalucía, con diferente intensidad según las provincias. En las mujeres este descenso se ha producido de una manera más acusada con un 3,4% anual desde 1975 a 2008. Sin embargo la diabetes es la quinta causa de muerte en mujeres y la sexta en hombres. En el periodo 2001-2004, la mortalidad prematura por diabetes, fue de 49,4 por 105 en varones y 26,8 por 105 en mujeres, mientras que en el periodo 2005 a 2008 la tasa descendió en los varones a 48,3 por 105 y en mujeres a 22,7 por 105.

 

4. Salud mental

 

Los datos procedentes de las Encuestas Andaluza de Salud de 2003 y 2007 ponen de manifiesto que la frecuencia de personas en Andalucía que manifiestan “padecer nervios, depresión u otros trastornos mentales” (en el momento de realizarse la encuesta) ha aumentado del 1,5% al 2,3%. Este aumento se ha producido especialmente a expensas de las mujeres, que aumentaron del 1,9% al 3,4%, mientras que los hombres pasaron de 1,5 a 2,3% durante este periodo. En Andalucía, un 20,1% de la población mayor de 15 años presenta riesgo de padecer alguna patología mental, siendo el porcentaje en hombres de un 14,6% y en mujeres de un 25,4%. En España, este porcentaje alcanza el 21,3% (15,6% de hombres y 26,8% de mujeres). Existe un predominio de estos trastornos entre las mujeres frente a los hombres y en ambos sexos su frecuencia aumenta con la edad, alcanzándose las prevalencias más elevadas a partir de los 65 años. Tienen además, un marcado gradiente social, aumentando a medida que disminuye el nivel de ingresos y menor es el nivel educativo, y es más elevada entre las personas con invalidez o incapacidad permanente, seguido en menor grado por jubilados (especialmente mujeres), amas de casa, y parados que ya han trabajado antes.


Según el último análisis del Sistema de Información de Salud Mental de Andalucía correspondiente a 2008 respecto a la morbilidad atendida por las Unidades de Salud Mental Comunitaria, muestra que los problemas más frecuentes fueron los trastornos neuróticos (32,19%; 866,01 por 105 habitantes), trastornos del humor (20,39%; 548,61 por 105 habitantes) y trastornos esquizofrénicos e ideas delirantes (10,8%; 271,17 por 105 habitantes). En hombres, los trastornos mentales atendidos con mayor frecuencia son los trastornos por consumo de sustancias psicotrópicas (83,15%), trastornos del desarrollo (74,93%), trastornos del comportamiento y emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescencia (64,58%) y trastornos esquizofrénicos e ideas delirantes (64,10%). Por el contrario, es mayor la proporción de mujeres que padecen trastornos del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos (72,55%), trastornos del humor (70,36%) y trastornos neuróticos (67,13%).


Referido a la hospitalización, las altas hospitalarias en Andalucía por enfermedad mental se han mantenido más o menos constantes, en torno a algo menos del 2% respecto a las altas totales hospitalarias (periodo 2003-2006). En cuanto a la morbilidad de las personas ingresadas en los hospitales del SSPA el grupo de pacientes que mayor número de ingresos han requerido (dato 2006) es el que corresponde a los trastornos psicóticos, que han supuesto el 60,95% del total de altas por trastorno mental. Y en segundo lugar, los trastornos de la personalidad y de la impulsividad, que ha supuesto algo más del 10% de ingresos.

 

5. Sida

 

El Sida es, entre las enfermedades transmisibles, la que mayor impacto ha tenido en la salud de la población andaluza durante las últimas décadas. En el año 2009 la tasa de incidencia de Sida en Andalucía fue de 21,08 por 106, ligeramente por debajo de la incidencia media nacional, de 22,6 por 106. Tras alcanzarse el pico epidémico, en Andalucía en el año 1994 con una tasa de incidencia de 162,9 por 106 y en España con una tasa de 189,8 casos por 106, el número de casos ha descendido progresivamente. Los 175 casos notificados en 2009 supone un descenso del 85% respecto a los diagnosticados en 1994 y del 81% respecto a los notificados durante 1996 en España y de un 83% en Andalucía, año previo a la generalización de los tratamientos antirretrovirales de gran actividad (TARGA). El uso de estos tratamientos en Andalucía se ha ido incrementado a lo largo de este periodo, estabilizándose en los últimos año en alrededor del 80% de los pacientes ambulatorios.


El 78% de los casos totales declarados a lo largo de la epidemia son hombres, aunque la razón hombre/mujer ha variado en el tiempo y ha ido disminuyendo. Así, la proporción mayor de hombres se sitúa en el año 1986, con una razón de casi 7 hombres por 1 mujer, mientras que en la actualidad se sitúa en cerca de 4 hombres por cada mujer.


En 2009 el grupo de Usuarios de Drogas por Vía Parenteral (UDVP) sigue siendo el más numeroso, representando el 41% de los casos nuevos. La vía de transmisión por relaciones heterosexuales de riesgo representa el 27%, mientras que un 14% se infectaron por mantener relaciones homo/bisexuales sin protección.

 

6. Accidentes de tráfico

 

Los accidentes de tráfico son en Andalucía la primera causa de muerte en jóvenes, mayoritariamente hombres, entre 15 y 25 años con una tasa de 5,4 por 105 y la tercera en el grupo de 25 a 34 años con una tasa de 4,9 por 105.


Según la información de la Dirección General de Tráfico, durante el año 2009 se registraron 13.183 accidentes de tráfico en Andalucía con un total de 20.661 víctimas y 387 muertes. No obstante en cuanto a su evolución en la década, esta cifra de víctimas es un 24,2% menor que la registrada en 2003, año en el que se produjeron 25.561 víctimas por accidente de tráfico en Andalucía. Este descenso es apreciable especialmente a partir del año 2007.

 

Las provincias con mayor frecuencia de accidentes y mayor número de víctimas fueron Cádiz, Málaga y Sevilla en donde se encuentran las ciudades con las áreas metropolitanas más extensas. Por el contrario, la mayor gravedad, estimada como tasa de víctimas por accidente (lesividad) y de muertes por accidente (letalidad) se produjo en las provincias de Huelva, Jaén y Almería.